El Ángel Caído

A partir de 1998, la Congregación para la Doctrina de la Fé recibió acusaciones, que ya en parte se hicieron públicas, contra el Padre Marcial Maciel Degollado, fundador de la Congregación de los Legionarios de Cristo, por delitos reservados a la competencia exclusiva del dicasterio. En 2002, el Padre Maciel publicó una declaración para negar las acusaciones y para expresar su descontento por la ofensa recibida por algunos ex-Legionarios de Cristo. En 2005, por motivos de edad avanzada, el Padre Maciel abandonó el cargo de superior general de la Congregación de los Legionarios de Cristo. Todos estos elementos han sido objeto de un examen maduro por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fé, y según el Motu Propio 'Sacramentorum sanctitatis tutela', promulgado el 30 de abril de 2001 por el Siervo de Dios Juan Pablo II, el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fé, el cardenal Joseph Ratzinger, autorizó la investigación de las acusaciones. En ese tiempo tuvo lugar el fallecimiento del Papa Juan Pablo II y la elección del cardenal Ratzinger como nuevo pontífice.Tras haber sometido los resultados de la investigación a un estudio atento, la Congregación para la Doctrina de la Fé, bajo la guía del nuevo prefecto, el cardenal William Joseph Levada, decidió -teniendo en cuenta tanto la edad avanzada del Padre Maciel, como su delicada salud- renunciar a un proceso canónico e invitar al Padre a una vida reservada de oración y de penitencia, renunciando a todo ministerio público. El Santo Padre aprobó estas decisiones.
Esto último invita a la reflexión. Cualquier padre de familia que esté pensando seriamente en enviar a una hija suya o a un hijo suyo a la Universidad Anáhuac, debe preguntarse seriamente antes de inscribirlo allí: ¿A qué riesgos estoy exponiendo a mi hija (o a mi hijo) al enviarlo a una universidad manejada por gente afín al modo de pensar y al modo de actuar del Padre Maciel? Esto es un asunto de enorme importancia y actualidad, porque la Universidad Anáhuac fundada por el Padre Maciel no es una sola universidad limitada a operar en la ciudad de México. Es de hecho una red de universidades que operan en varias ciudades de la República Mexicana (Veracruz, Cancún, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Tamaulipas, etc.):
Universidad Anáhuac México Norte
Universidad Anáhuac México Sur
Universidad Anáhuac de Cancun
Universidad Anáhuac Xalapa
Universidad del Mayab
Universidad Anáhuac Oaxaca
Universidad Anáhuac Puebla
Universidad Anáhuac Querétaro
Instituto de Estudios Superiores de Tamaulipas
Cabe resaltar que, pese a las numerosas acusaciones en contra del fundador de los Legionarios de Cristo relacionadas con sus actos de pedofilia y abusos sexuales de menores de edad, el Padre Maciel jamás mostró un arrepentimiento público por las violaciones cometidas por él en contra de las leyes humanas y en contra de la ley de Dios. Jamás aceptó ni reconoció participación alguna en lo que la Santa Sede dá por hecho. Jamás le pidió disculpa alguna a ninguna de sus víctimas.
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POST SCRIPTUM:
El 30 de enero del 2008, Marcial Maciel Degollado dejó de existir en este mundo.
De cualquier modo, y posteriormente a la publicación de este documento, empezaron a salir a la luz pública hechos que habían permanecido ocultos bajo un impenetrable manto de silencio tendido en torno a la vida secreta del Padre Marcial Maciel. Y uno de ellos tiene que ver con una hija ilegítima procreada por Marcial Maciel con una amante que tuvo. Estos no son infundios inventados por “gente malvada” empeñada en mancillar el prestigio y la reputación de un hombre “santo”. Son hechos reconocidos y aceptados por los mismos Legionarios de Cristo, aunque tardía y extemporáneamente.
Veamos la siguiente nota publicada el mismo día en el que hizo explosión mundial el escándalo en el que se vió involucrado tan amoral sacerdote.
El Padre Maciel tenía hija, mujer y estafaba a sacerdotes
Mesa de redacción
Agencia APRO
4 de febrero del 2009
El sacerdote fundador de la orden Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, engendró a una hija, tenía mujer y exigía cantidades de hasta 10 mil dólares a sus seguidores, reporta la prensa estadunidense.La agencia Reuters atribuye al portavoz de la orden en Roma, Paolo Scarafoni, la abierta admisión de que Maciel llevaba una doble vida, contraria a los preceptos de dicha religión: “No podemos negar la existencia de estos hechos, pero no podemos entrar en detalles, porque tenemos que respetar la intimidad de las personas involucradas”.
En tanto, el New York Times incluye en su edición que otro vocero de la orden, Jim Fair, reconoció que Maciel no ejercía los recursos de la orden con transparencia. Compara que mientras a cualquier seminarista se le exigía comprobar hasta las compras menos costosas, el líder de la congregación jamás rendía cuentas.
Aún más, Fair confirma que Maciel en cada viaje pedía un promedio de 10 mil dólares a su partida.
Las ediciones más importantes de Estados Unidos atribuyen al Vaticano el reconocimiento de la hija de Maciel y de su pareja. Así lo hicieron el Dallas Morging News, el Boston Globe, The Washington Post, por citar algunos.
A Maciel, antes de morir, el propio Papa Benedicto XVI lo retiró del sacerdocio, como consecuencia de la denuncia de una docena de sacerdotes que lo acusaron de abuso sexual.
Sabido era, por quienes le servían ciegamente como seguidores suyos, quienes más que Legionarios de Cristo parecían Legionarios de Marcial Maciel, que Marcial Maciel era extremadamente duro con sus seguidores en lo que al manejo de los dineros de la organización se refiere, a la vez que él se despachaba con la cuchara grande despilfarrando recursos en cantidades muy superiores a las cantidades por las cuales imponía duras penitencias y castigos a los miembros de su orden en caso de no justificarle hasta el último centavo. En esto, no era diferente a los líderes de otras sectas y organizaciones ideológicas extremistas que imponen una disciplina dura a los tontos útiles que se ponen a su servicio a la vez que ellos mismos quebrantan sus propias reglas seguramente carcajeándose a mandíbula batiente de sus seguidores.
Veamos ahora la siguiente nota.
Marcial Maciel tuvo una amante y una hija, confirman los Legionarios de Cristo
Elizabeth Velasco y agencias
LA JORNADA
5 de febrero del 2009
Luego de las revelaciones del New York Times en torno a que Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, tuvo una relación con una mujer, con quien procreó una hija, el portavoz de la congregación en el Vaticano, Paolo Scarafoni, aceptó: “no podemos negar la existencia de esos hechos”.
Recientemente hemos conocido algunos aspectos de su vida que son muy difíciles de entender; aspectos de su vida que no eran apropiados para un sacerdote, puntualizó.
En la ciudad de México, el vocero de la orden, Javier Bravo, refirió que Marcial Maciel “tuvo una falla, como cualquier persona”, al reconocer que las revelaciones sobre la doble vida del fundador afectan a la agrupación religiosa.
En entrevista con La Jornada, sostuvo que más allá de estos señalamientos contra Maciel, hay un gran reconocimiento a su persona, pues fue usado por Dios para formar esa congregación y promover obras en más de 40 países.
Maciel murió el año pasado, a los 87 años, luego de que el papa Benedicto XVI le ordenó en 2006 que se retirara a una vida de “oración y penitencia”, tras ser acusado en 1997 de cometer abuso sexual contra seminaristas cuando eran menores de edad.
Objeto de investigaciones, en 2004 Maciel dimitió como líder de los Legionarios de Cristo, luego de décadas de haber negado las acusaciones de pederastia, hasta que el Vaticano decidió que eran ciertas y lo sometió a su disciplina. En consecuencia, tuvo que dejar de oficiar en público.
En sus revelaciones, el New York Times destacó que Marcial Maciel tuvo amoríos con una mujer y procreó una hija en la misma época en que él y su movimiento se ganaban los elogios del papa Juan Pablo II.
Scarafoni reconoció los hechos que implican al sacerdote, pero dijo no poder entrar en detalles por respeto a la privacidad de las personas implicadas.
El rotativo también dio a conocer que el director general de los Legionarios, el reverendo Álvaro Corcuera, está visitando discretamente sus comunidades religiosas y seminarios en Estados Unidos para informar a sus miembros que su fundador llevaba una doble vida.Sobre los señalamientos de pederastia, el portavoz de la orden en la ciudad de México dijo que “hubo algunas exposiciones en 2000 y 1997 respecto al padre Maciel y, tras su muerte, hubo un comunicado del Vaticano, el cual ha dado una declaración este día en el sentido de que el caso está cerrado”.
Resulta inexplicable que con todo esto y pese a todo esto, saliera casi de la nada una hija “espiritual” de Marcial Maciel de nombre Lucrecia Rego de Planas, la misma directora de la conocida página catholic.net, defendiendo a capa y espada a tan amoral sujeto. Esto es parte de lo que ella pone en una carta dirigida al Arzobispo de Chihuahua José Fernández Arteaga publicada bajo el encabezado “Habla la otra hija del P. Marcial Maciel”:
Ayer, 4 de febrero, sin que nadie se lo esperara, apareció de repente, como salida de la nada, una hija del P. Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo. Fue la gran noticia a ocho columnas que recorrió las rotativas del mundo entero, desde el enorme "New York Times", hasta el pequeñito "Diario de Tingüindín", pasando por el "Washington Post", "El País", "Le Monde" y cientos de periódicos más, incluyendo la blogósfera a nivel internacional.
Esa chiquilla, hasta ayer desconocida, sin deberla ni temerla, se ha hecho famosa en el mundo entero en un solo día y... no puedo negar que eso me ha hecho sentirme un poco celosa, pues... yo no saldré publicada en todos los diarios (tal vez en ninguno) y ¡también soy hija del P. Maciel!
No llevo su sangre en mis venas (por eso no soy noticia), pero gran parte de lo que soy (casi todo) se lo debo a él. Sí, el P. Maciel es mi padre (Nuestro Padre, como cariñosamente le llamamos los miembros del Regnum Christi) y lo digo con mucho orgullo.
Es cierto que sus genes no son mis genes (ésos, los heredé de mis padres biológicos) pero mi cerebro está lleno de los pensamientos que él me enseñó; mis palabras están contagiadas de las palabras que desde niña leí en sus cartas, al grado que a veces confundo las suyas con las mías; mi espiritualidad es la espiritualidad que él me enseñó a desarrollar; mi vida de oración es tal como él me enseñó a orar; mi corazón siente tal como él me enseñó a sentir, siempre poniendo a los demás antes que a mí.
De él recibí las pautas para llevar con éxito mi vida matrimonial, para educar a mis hijos con disciplina y delicadeza, para trabajar con ardor por la salvación de las almas y la extensión del Reino de Cristo. Gracias a él conocí a Dios y pude tener un encuentro personal con Jesucristo, que se convirtió, desde mi adolescencia, en el Centro, Modelo y Criterio de mi vida. Soy, sin lugar a dudas, una auténtica hija del P. Maciel.
Pero... ella, mi hermana menor, la que acaba de aparecer, y no yo, es a la que han hecho famosa todos los diarios. Era de esperarse, pues ella es su hija como fruto de la debilidad humana y de un pecado secreto, de ésos que todos hemos cometido en alguna ocasión (y eso, lo escandaloso y turbio es lo que busca la prensa). Yo, en cambio, no soy noticia... porque soy hija de las cosas buenas del P. Maciel, soy fruto de sus muchas buenas obras, de sus buenos pensamientos, de su fortaleza, de su entrega; de su amor a Jesucristo, a las almas y a la Iglesia; de su intensa vida de oración y su enorme riqueza intelectual, espiritual y apostólica que dejó plasmada en su cartas y en las constituciones de la Legión y el Regnum Christi.
¿Es ella, la ahora famosa, más hija del P. Maciel que lo que soy yo? No, creo que no.
Veamos lo que le contestó en Milenio una comentarista de nombre Ana a la hija “espiritual” de Marcial Maciel:
Mi querida Lucrecia:
Me dejó perpleja tu carta que subiste a Internet. Estoy segura que has recibido infinidad de correos, quizá muchos de ellos apoyando todo lo que dices de “tu padre”, pero ¿a qué no has recibido una carta de la esposa de una víctima directa de Maciel?
Lo que me asombra es la gran importancia que, como toda la prensa y los medios, le das a la “chiquilla” hija de Maciel, una travesurilla más de “tu Padre”, y que toda tu atención se centra en esta insignificante faltilla, si se le compara con los otros crímenes de lesa humanidad que cometió Maciel. La total falta de sensibilidad para evaluar los daños causados por “tu padre” a más de 50 niños y jóvenes que estaban encomendados a su cuidado para prepararlos a una vida de castidad y de entrega a Dios en el sacerdocio, me hace pensar que esa carta no la escribió una mujer, sino un hombre: o un hombre de los enamorados de Maciel te mandó que la escribieras, para crear confusión y hacer olvidar sus verdaderamente graves pecados. La Pederastia es un pecado tremendísimo, y ya en el mundo se le considera y se le castiga como un crimen. Pero ahora me da la impresión que tú y algunos legionarios, tratan de taparlo reconociendo y dando a conocer al parecer por propia iniciativa, la noticia de la hija.
Tú no puedes ni siquiera imaginarte el daño moral, mental y físico tan grande que ese monstruo vestido de sotana le hizo a mi esposo que fue abusado a los 15 años por “ese tu padre” y así continuó “utilizándolo” por más de 10 años, extendiendo el engaño con el que había venido abusando de apostólicos, novicios y religiosos durante más de 4 décadas, muy probablemente cinco (1940-1980.- desde sus 20, hasta sus 60 años, y más…). Con mucha pena te puedo decir que mi esposo, que ex legionario, formó parte del “harén” de Maciel, repartido por todo el mundo en las diferentes casas de formación. Y por lo que ahora se ve, “tu padre” se despachaba hombres y mujeres, ya sea para satisfacer su perversidad sexual (con sus discípulos), ya sea para seducir y sacar dinero a las mujeres con las que también tuvo relaciones. Pronto aparecerá un libro que te dará informes sobre esto también.
¿Dónde queda pues, la santidad de tu querido “padre”? No llevaba una doble vida, llevaba una vida completa de pecado, Por un lado de mentira y perversión sexual, y por otro de hipocresía y de sacrilegio, cubriendo todo con una apariencia de piedad. Maciel fue un mago, un ilusionista, que pudo por un lado satisfacer todos sus más bajos instintos y confundir y engañar, no sólo a niños y jóvenes que habían puesto su confianza en él sino también haciendo creer a la gente bien intencionada y que no lo conocía de cerca, o ingenua, como tú, que era la perfección en persona, poco menos que Cristo en la tierra. Este perverso asesino y devorador de almas, maltrató y destruyó de tal manera a mi querido esposo que a la fecha los daños físicos derivados de esas heridas del alma, son muchos, ¿con qué se le puede resarcir todo este daño? ¿De qué sirve, ante estas y otras tan tristes realidades, que estoy casi seguro tu ignoras, una cartita ñoña y sentimental como la tuya; cursi y cruel, pero con apariencia de piedad y de lealtad?
Qué lástima me da que sientas tanto orgullo de ser la hija espiritual de Maciel, porque si tus pensamientos, tu espiritualidad, tu manera de ser, y de sentir, etc. son los de él, es muy probable que tengas también esas mismas horribles tendencias que él tuvo, y que tengas que pagar tus pecados como él seguramente los estará pagando en el infierno, cuando tú llegues allá. Porque quiero ilustrarte un poco acerca del perdón de los pecados; Si hemos hecho daño a alguien con nuestros pecados, para que Dios nos perdone tenemos que arrepentirnos de verdad, y dentro de un verdadero arrepentimiento está el resarcir el daño en la medida de lo posible. Y este hombre, no sólo les robó a tantos su virginidad y su castidad, y a muchos su fe en Dios, sino que cuando lo denunciaron “con verdad”, en lugar de confesar sus faltas y pedir perdón, las negó con juramento, “públicamente”, mediante la prensa, llamando a sus acusadores mentirosos, calumniadores y mal intencionados. Y una “detracción pública” sólo la perdona Dios con una “confesión pública”, cosa que él nunca tuvo el valor de hacer.
Así que, ¿Tú crees que una persona que cree en Jesucristo puede actuar de la forma en que actuó Maciel? Ese pobre hombre no tenía la mente de Cristo, tenía la mente de Maquiavelo o de Hitler, seres sin duda extraordinarios, en quienes la maldad sobrepasa todos los estándares del común de la humanidad pecadora. Son seres cuya vida está llena de perversidades y astucia diabólica. Satanás les da el poder de manipulación y dominio que les capacita para apoderarse de la mente y del corazón de la gente para hacer con ella lo que se les antoje. Tú y cientos de miles de personas han sido también sus víctimas, y son un ejemplo de ello: de lavado de cerebro, de enajenación y están tan ciegos, que aún ahora, contra todas las evidencias, se ponen a decir cosas que a los que nos arruinó la vida nos parecen grotescas, fuera de toda lógica y contexto. ¿Qué no te has enterado de las declaraciones de dolor y desilusión hechas ya al presente por muchos Legionarios que después de defender a su fundador apasionadamente, han por fin cedido ante las evidencias de su escandalosa vida y se han sentido traicionados por él en lo más sagrado de su conciencia? ¿O te crees con más discernimiento que el P. Alvaro Corcuera, o el P. Juan Pedro Oriol…etc.? Realmente, ¿Qué otra oportunidad tuviste de conocer de cerca a Maciel, que el verlo de vez en cuando celebrar misa y pasear por los jardines? ¿Cómo te puedes aventurar a poner la mano sobre el fuego por él? La Palabra de Dios dice que “Maldito el hombre que confía en el hombre”. No quieras caer tú bajo esa maldición.
Yo te aconsejaría que leyeras la Biblia para que te enteraras de lo que dice Dios respecto de los que pecan y no se arrepienten sino que se endurecen en el pecado durante mucho tiempo. Tú te concretaste a leer las cartas apócrifas de Maciel. Cartas que le escribían otros, y que a veces ni siquiera revisaba antes de firmarlas. Mi esposo fue uno de los que las escribieron. Como ves, “Tu Padre”, por añadidura, no tenía ninguna riqueza intelectual como tú has creído, era de lo más ignorante, aunque sí, muy hábil para sacarle el dinero a la gente. Nunca cursó estudios filosóficos ni teológicos y está incluso en duda la validez de su ordenación sacerdotal. Investiga la verdad y te encontrarás con muchas sorpresas. ¿Vida de oración?, ¿a qué horas? Sólo cuando quería “apantallar” a los que lo veían. Él nunca leía la Biblia, ni siquiera el breviario, la misa la celebraba sólo cuando consideraba que “tenía que hacerlo” para cubrir apariencias, en sus “escapadas frecuentes”, se iba a los mejores hoteles de las grandes ciudades, con alguno de sus “lindos jovencitos” y se la pasaba en la cama, leyendo revistas mundanas como el Oggi, el Hola y todas las de ese tipo: Gente; Paris Match en español, (porque no sabía francés, ni inglés, ni latín, como tú crees), y el Italiano que hablaba era un italiano champurreado, muy, pero muy defectuoso. Consulta a los que lo conocieron de cerca, y verás.
Y ya para terminar, no te confíes en que “tu padre” esté ahora en el cielo. Aunque yo sí se lo desee, y crea ardientemente en que Dios es misericordioso y bueno, pero no consta que Maciel se haya arrepentido, ni parece probable. Finalmente, no creas que nos vayamos al cielo por nuestras buenas obras, (como las que supuestamente hizo Maciel a la Iglesia), nos vamos al cielo si verdaderamente creemos y ponemos nuestra confianza en el Sacrificio Redentor que sufrió Jesucristo por nosotros y nos mantenemos congruentes con esa fe y consagramos todo lo que hacemos a Cristo, Pero Maciel, por lo que se sabe de él ya con toda claridad, hizo todo lo que hizo para ensalzar su nombre y crearse una imagen que no correspondía a la realidad de su vida. Y aunque es de admirarse una astucia como la de él con la que pudo engañar por décadas a miles de gente, incluyendo a Obispos, Cardenales y a algunos Papas, ten por seguro que a Dios no lo engañó, y dice la Sagrada Escritura que “De Dios nadie se burla” y que “terrible cosa es caer en manos del Dios vivo”, cuando nos hemos querido burlar de su amor y misericordia.
No sigas defendiendo la obra de Maciel para que cuando llegues al cielo, al Gran Tribunal de Cristo, no te encuentres con la gran sorpresa de que no eras la hija de Maciel sino la... “¡LA HIJA DEL DIABLO!”
Hay razones sobradas para suponer que los Legionarios de Cristo, al menos los situados en los escalafones superiores de la organización, no sólo sabían de la doble vida llevada por Marcial Maciel, sino que inclusive estaban enterados acerca de la existencia de la hija que tuvo con una amante. Y que lo callaron. Esto los hace culpables, si no de los principales delitos cometidos por su fundador, al menos de encubrir al perpetrador, al igual que los Obispos de las parroquias norteamericanas que estuvieron encubriendo a los sacerdotes pedófilos, razón por la cual al venírseles encima el alud de demandas multimillonarias se vieron en la penosa necesidad de tener que estar cerrando iglesias y escuelas católicas para poder juntar los dineros de las indemnizaciones que les impuso la ley como castigo por haber encubierto y protegido a los culpables.
Si los que heredaron la organización Legionarios de Cristo no tuvieron el valor o la civilidad, ya no se diga la convicción espiritual, para denunciar a su fundador y los crímenes de los que fue acusado posteriormente y de los cuales casi seguramente tenían conocimiento, carecen de toda autoridad moral para andar dando cátedras de moralidad y ética a quienes quieran perder su tiempo escuchándolos. A su manera, sus continuadores no son mejores que su fundador, al igual que la organización que encubrió por tantos años todo lo que hoy está saliendo a la luz no gracias a ellos sino pese a ellos, quizá como parte de un castigo anticipado que está recibiendo esta organización que, como ya se dijo, debería reconocerse como lo que es y cambiar su nombre por el de Legionarios de Marcial Maciel. Esto al menos acabaría con muchas de las simulaciones y la hipocresía.

